El putt, el grid, el swing, aparentemente palabras sin sentido. ¿Os acordáis de lo que os contaba del punto de inflexión? Pues ha vuelto a ocurrir pero esta vez en serio, nuevo trabajo, nuevos reencuentros y nuevas aficciones. En apenas 3 meses he pasado de vender bolsos a trabajar con cardiólogos, de conocer gente nueva a volver a salir con otra que no veía desde hace diez años y lo más curioso, y aunque me de vergüenza admitirlo, he pasado de jugar al parchís a jugar al GOLF! Si, no me lo creo ni yo, de repente me encuentro todos los domingos yendo al campo a mis clases de golf y el resto de la semana convenciendo a todo el mundo que conozco de que no es una afición de pijos y que si, que si! que se hace ejercicio, sin éxito por supuesto! Ahora tengo un guante de piel de cabritillo y un palo de golf en la habitación ¡qué vergüenza! Solo me falta decir: “me voy de vacaciones que se me está poniendo cara de proletaria” Carmen Lomana.
Ahora en serio, como dice mi PRO, el golf es un veneno. Mitos y leyendas: el que piense que el golf es super fácil y que no es un deporte ¡se equivoca! Prueba a coger un palito y darle a la pelotita, y después de intentarlo cien veces ya me cuentas si es un deporte o no, a juzgar por las agujetas del día siguiente yo diría que si. Ahora prueba a meter la pelotita en el agujerito, ajajajjaaj… es imposibleeeeeee, pero te picas, te picas, te picas, te picas.
Así que en vez de ponerme ciega a cubatas los sábados por la noche me quedo en casa por que al día siguiente tengo clase de golf, o sea, que eso si que es verdad, en cuanto te pones el guante de cabritillo no puedes dejar de decir o sea, o sea, te lo juro, os lo juroooo. Al principio pensaba, bueno este pijerio es solo al principio, pero no, es siempre, o sea, o sea para mi que es el guante de cabritillo que te abduce, os lo jurooooo.
Contra la crisis hagamos huelgas japonesas, vayamos al campo de golf, bebamos champagne y compremos Joselitos, así todas esas pijadas se devaluarán y entonces lo que será caro es tomar una caña y jugar al mus. Te lo juro, o sea. Guante de cabritillo pogüer!

