Traumas de la edad adulta.

2 Mar

Yo pensaba que a medida que te haces mayor todas esas experiencias que para un niño pueden ser traumáticas ya no son tales, pero por lo visto estaba equivocada. El pásado sábado salí con mis amigos de fiesta y como siempre me quedé hasta el final (bueno, casi) con mi amiga Isa, era uno de esos días que todos los astros se confabulan y acabamos en La Indiana (Valencia) sitio al que no había ido nunca y menos con semejante borrachera. El caso es que, como siempre, dejamos los abrigos, las carteras, los móviles y demás en el maletero del coche, cogiendo solo lo imprescindible, o sea, un billete de 20 € escondido en las botas. El sitio, bueno no estaba mal,no estaba mal hasta que se convirtió en una “trampa mortal”. Nos pedimos unas copas, dimos una vuelta, chupitos, otra copa….y como no viajecito al cuarto del baño…y cuando salgo del baño, mi amiga no estaba.

Empiezo a llamarla a gritos en el baño (aún no habrá salido, pensé), nada, salgo fuera pensando: se habrá encontrado con alguien y estará ahí mismo voy a ver….nada, no está, me recorro toda la parte de abajo mirando hacia todos lados, lucecitas, música altísima, carcajadas en mis oidos, el alcohol empezaba ha hacer de las suyas….terror, miedo, sudores fríos…no me lo podía creer….me sentía como aquella vez que con 4 años me perdí en las fiestas de Valladolid entre la multitud y me recogió la policia…..Entonces un chico me pregunta ¿te has perdido?..siiiiiii…le cuento la historia..No te preocupes me dice, seguro que la encuentras. Sigo recorriendo La Indiana, buscando la salida, le pregunto a un chico ¿me puedes decir como puedo salir de aqui?, se rie…le cuento mi película de terror.

Salgo y le cuento al de seguridad mi movida, ¿me dejas salir y volver a entrar que voy a ver si el coche de mi amiga sigue aparcado ahí fuera?……lo habéis adivinado??…el coche no estaba…terror!! Sin dinero, sin móvil, sin llaves…pero sobre todo sin abrigo, la idea de ponerme ese vestido de tirantes tan escotado y con la espalda practicamente al aire ya no me parecía ten buena idea. El segurata me deja entrar otra vez, piensa Eva, piensa!

¿Cómo salí de esta? Pues mira, lo primero que hice fué pedirle dinero a los dos incautos que me habían preguntado que si me habia perdido, conseguí 6 €, luego paré un taxi y le dije,me han dejado tirada, sin nada y solo tengo 6 €, ¿me llevas hasta mi casa? A mitad de trayecto el pobre taxista apagó el taxímetro y me dejó en la puerta de casa.

Ahora venía lo más difícil, despertar a mi novio a timbrazo limpio durante 15 minutos congelándome en la puerta y que se creyera toda la película, por supuesto no se la creyó. Aún así llegué a mi casa sana, aunque he agarrado un buen constipado. Mi próximo reto: apuntarme a Pekin Express, jejeje…

¿Qué fué de mi amiga? Pues pasó el resto de la noche en la comisaría, pero esa es una historia que no puedo contar aquí.

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4 comentarios to “Traumas de la edad adulta.”

  1. El Increíble Santi marzo 2, 2010 a 6:25 pm #

    … ya me estás contando cómo termina la historia…

  2. lluliet marzo 2, 2010 a 6:31 pm #

    ja, ja, ja…..más!

  3. lumpa marzo 2, 2010 a 8:13 pm #

    si vas a pekin express me voy contigo de pareja vale? lumpas al poder

  4. lluliet marzo 2, 2010 a 8:44 pm #

    no hay cojones!!!

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